LA MEDIACIÓN EN EL PROCESO DE DIVORCIO
El divorcio es probablemente la decisión más difícil que un ser humano tiene que tomar a lo largo de su vida, es comprensible que por ello, el establecimiento de acuerdos sea también muy complicado, dado que se mezclan una serie de sentimientos, miedos y dudas que tornan a menudo casi imposible plantear soluciones a los conflictos de la pareja.
Además, el procedimiento legal para lograr la disolución del vínculo matrimonial podría ser muy complejo, por lo que resulta conveniente que ambos cónyuges reciban apoyo de un mediador para lograr salir de ésa etapa con el menos conflicto posible, las soluciones más adecuadas para todos y apegadas a la ley.
Por fortuna, la idea de que todos los litigios deben terminar con un ganador y un perdedor se está disminuyendo, ya que cada vez hay más alternativas para que los cónyuges puedan accede a buenos mediadores, sea dentro del proceso judicial o antes de él, con un abogado mediador.
¿De qué se trata la mediación?
Es un proceso voluntario en el que un tercero, facilita las conversaciones y negociaciones entre la pareja; y le ayuda a ambos a decidir sobre los términos de su divorcio. La mediación permite que las parejas resuelvan los problemas que necesitan resolver para que las decisiones que se vean reflejadas en la sentencia, sean los acuerdos a los que los cónyuges han llegado y no los que el juez decida.
El proceso de mediación
Tu mediación funcionará mejor, si te aseguras que ambas partes han firmado un acuerdo de confidencialidad al inicio del proceso, en el cual se estipule que no se puede usar ninguna, revelación, conversación o discusión producto de la mediación en ningún litigio presente o posterior.
Un mediador de divorcio es una parte neutral y no te representa ni a ti ni a tu cónyuge, tiene la tarea de mantener abiertas las líneas de comunicación entre ambos y ayudarlos a intercambiar ideas y escenarios diferentes para ayudar a resolver los términos de su divorcio apegándose a la ley.
Para disolver los desacuerdos, podrían necesitar una o varias sesiones de mediación, una vez que se hayan completado las sesiones, el mediador debe redactar un acuerdo de solución por escrito, que establezca los términos que ambos han acordado, que ambos deberán, leer y firmar para que sea presentado en el juzgado que corresponda.
Los beneficios
- Permite a los cónyuges decidir de qué forma disolver todas las cuestiones que van inherentes al divorcio, tales como la división de la propiedad, alimentos, sostenimiento de los hijos y custodia de los hijos.El acuerdo de mediación puede ser parcial, es decir se puede pactar sobre algunas cuestione y sobre las que no se pueda, dejar que un juez lo decida.
- Normalmente es menos cotosa y más rápido que un proceso de divorcio litigioso.
- La mediación no resuelve todas las dificultades, pero permite que los cónyuges se comuniquen entre ambos y terminen con un acuerdo negociado aprobado por cada uno de ellos







